‘Un hombre soltero’ (2009)

‘Un hombre soltero’ (2009)

Poco después de dejar su puesto de director creativo en Gucci, Tom Ford fundó la productora Fade To Black y dirigió su primera película: ‘Un hombre soltero’. La llegada de Ford al mundo del cine fue un éxito: estrenó el film en el Festival de Venecia y, gracias a al magnífico guion coescrito junto a David Scearce, puso en bandeja la Colpa Volpi al mejor actor para Colin Firth.

Scearce y Ford adaptaron la novela homónima de Christopher Isherwood acerca de George Falconer, un profesor universitario sumido en una depresión tras la repentina muerte del que había sido su novio durante dieciséis años (Matthew Goode). La acción se sitúa en Los Ángeles, en 1962 (coincidiendo con la crisis de los misiles en Cuba) y, por lo tanto, a la tristeza se le añade la frustración de tener que esconder su condición de homosexual: la familia de su pareja le avisa con un día de retraso del fallecimiento y ni siquiera le permite acudir al entierro.

Sin embargo, aun dando cuenta de lo que conllevaba ser gay a principios de los sesenta en California (todavía faltaban unos años para el ascenso de Harvey Milk), ‘Un hombre soltero’ es más una desesperada búsqueda de la belleza como método para superar la depresión. Así, al inicio de la película, un compañero de departamento le dice al protagonista que “no hay tiempo para sentimientos” ante una amenaza nuclear como la de Cuba, a lo que éste responde que no le interesa vivir en un mundo sin sentimientos. De hecho, Falconer y su novio compartían la preocupación por un mundo cada vez más aséptico, volcado en el pragmatismo y desdeñoso con quienes entregaban su vida a la música, la literatura o cualquier otra disciplina artística.

La gran belleza

Tom Ford narra la depresión de Falconer con elegancia, jugando con la fotografía, el sonido y el montaje; por ejemplo, intensificando o atenuando la viveza de los colores en función de las sensaciones que percibe el protagonista. Al estilo del inimitable Jep Gambardella de ‘La gran belleza’ (Paolo Sorrentino, 2013), Falconer sólo halla consuelo en esos pequeños detalles de la vida que la gente corriente pasa por alto: oler el pelo recién lavado de un fox terrier, zambullirse en los ojos verdes de una chica, divertirse con el descaro de una niña que se cree mayor de lo que es o recibir el calor sincero de quienes se preocupan por él. Es en esos momentos cuando el mundo recupera su brillo, el esplendor en la hierba marchito tras aquella funesta llamada telefónica.

El esteticismo de Ford está supeditado a la historia que cuenta, por lo que no se hace cargante ni pretencioso; al contrario, la delicada combinación de música e imágenes nos sumerge en la película con facilidad. Ford evita el tremendismo salpicando el guion de momentos de alivio (incluso de humor) que aligeran la tragedia de Falconer. Además, el director libera de excesos dramáticos la despedida de Charley (Julianne Moore) y se entrega al cien por cien a la sinceridad de Kenny (Nicholas Hoult): y acierta, porque habría sido muy tópico que uno de los dos le diera la puntilla al protagonista. Igual exagero, pero la película deja un poso de felicidad, quizá porque el personaje termina en paz consigo mismo.

Mención aparte para un impresionante Colin Firth, que además de la Copa Volpi también se llevó el BAFTA al mejor actor. No pudo conseguir el Globo de Oro ni el Oscar porque se lo arrebató el Jeff Bridges de ‘Corazón rebelde’, pero el británico ganaría ambos premios al año siguiente por ‘El discurso del rey’. Dos grandes papeles para un actor que llegaba entonces a la cima de su carrera; aunque, si tuviera que elegir uno, me quedaría con la contenida tristeza de George Falconer en ‘Un hombre soltero’.

CALIFICACIÓN
4 estrellas

Ficha técnica (+)

Título original: ‘A Single Man’. Dirección: Tom Ford. Guion: David Scearce y Tom Ford, basado en la novela de Christopher Isherwood. Reparto: Colin Firth, Julianne Moore, Nicholas Hoult, Matthew Goode, Paulette Lamori, Ginnifer Goodwin, Teddy Sears, Ryan Simpkins, Jon Kortajarena. Duración: 99 minutos. País: Estados Unidos.

Otras críticas

“Su protagonista está vivo, es real, no está trillado, emociona a través de la contención… En resumen, Colin Firth está sublime” (Beatriz Maldivia, ‘Blog de Cine’). (+)

“…una emocionante peripecia amorosa de pérdida y redención” (Mirito Torreiro, ‘Fotogramas’). (+)

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