‘Todos queremos lo mejor para ella’ (2013)

‘Todos queremos lo mejor para ella’ (2013)

La segunda película dirigida por Mar Coll, ‘Todos queremos lo mejor para ella’, explica la historia de Geni (Nora Navas), una mujer al borde de los cuarenta que se está recuperando del grave accidente de coche que sufrió hace un año. La familia le ayuda para que se reincorpore a su vida anterior lo antes posible. Pero Geni se da cuenta de que no quiere volver a la rutina de su gris matrimonio con Dani, ni a trabajar en un bufete de abogados. Siente que la vida le ha dado una segunda oportunidad, y por eso quiere recuperar sus sueños de juventud.

¡Ah, la familia! Qué bien entiende Mar Coll la falsedad de una de las instituciones más perversas de la sociedad… y qué mal lo plasma en esta película. Porque la idea, sin ser original, es bastante buena: cómo tu pareja, tus padres, tus hermanos o tus familiares políticos (¡!) pueden ser quienes te corten las alas cuando decides iniciar una aventura de cualquier tipo. En este caso, Geni se va saliendo del redil con pasos temblorosos, venciendo el miedo a equivocarse o a ser considerada una egoísta y saboreando poco a poco una nueva libertad. Y Nora Navas –nominada al Goya– realiza una interpretación excelente, dotando a su personaje de los matices necesarios para que su transformación vital resulte creíble. Sin embargo, no hacían falta 100 minutos para explicar una historia que habría quedado muy bien en un cortometraje, pero que aquí se hace larga y tediosa.

Es de agradecer, no obstante, que la directora barcelonesa no sólo haya construido bien a su protagonista, sino también al resto de personajes que forman esta especie de tela de araña en la que Geni se encuentra atrapada. Empezando por el marido (Pau Durà) que se escapa por un pelo del manido arquetipo machista, y siguiendo por Mariana (Valeria Bertuccelli), la ex mejor amiga de Geni, que después de haber dado la vuelta al mundo ha decidido sentar la cabeza –expresión que siempre me ha dado escalofríos. Geni intenta que Mariana recupere las sensaciones que parece haber olvidado, en un grito desesperado por encontrar un alma gemela que le ayude a escapar; pero Mariana no parece estar por la labor ni ser tan auténtica como aparentaba.

¿Qué falla, entonces, en ‘Todos queremos lo mejor para ella’? Probablemente, que Coll estira demasiado una trama que no daba para tanto, empeñándose en crear una atmósfera opresora que ahuyenta cualquier opción de empatizar con Geni. La fotografía es tan plomiza que, en lugar de provocar tristeza o angustia, nos invita a entrecerrar los ojos para echarnos la siesta. Además, Coll le saca poco partido a las confrontaciones domésticas, casi todas entorno a una mesa adonde los invitados acuden por obligación; como a la mayoría de reuniones familiares, vaya. Por ejemplo, la que tiene lugar en la masía de montaña, que se corta justo cuando se ponía más interesante. Coll prefiere recrearse en los gestos de Geni, en las conversaciones a través de las paredes y en unas insufribles transiciones que poco aportan, antes que en las discusiones cara a cara.

Otro aspecto cuando menos chocante es la indefinición en la que a veces cae la película, que bascula del melodrama a la comedia de manera un tanto abrupta y artificial; como artificial es el final de la historia, que podría haber sido el mismo –no podía corresponderle otro– pero sin que resultara tan forzado. Por estos motivos, ‘Todos queremos lo mejor para ella’ se queda en un quiero y no puedo y, sobre todo, en una oportunidad perdida para su espléndida actriz principal. Otra vez será.

CALIFICACIÓN
2 estrellas

Ficha técnica (+)

Título original: ‘Tots volem el millor per a ella’. Dirección: Mar Coll. Guión: Mar Coll, Valentí Closas y Valentina Viso. Reparto: Nora Navas, Clara Segura, Pau Durà, Valeria Bertuccelli, Jordi Rico. Duración: 100 minutos. País: España.

Otras críticas

“…una mezcla entre drama sin aspavientos y comedia que no busca la risa tonta” (Pedro Marín, ‘Estamos Rodando’). (+)

“…la película cuenta con interpretaciones que poseen la fuerza suficiente para cargar de contenido a los personajes que representan, algunos de ellos ya de por sí indudablemente interesantes” (‘Cine Maldito’). (+)

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