‘Secuestro’ (1933)

‘Secuestro’ (1933)

El 6 de mayo de 1933 llegó a las carteleras de los Estados Unidos ‘The Story of Temple Drake’, traducida en España con el simple título de ‘Secuestro’, que ha pasado a la historia del cine por ser una de las últimas muestras de atrevimiento antes de la aplicación del Código Hays, en vigor desde el 1 de julio de 1934. De hecho, ‘Secuestro’ fue prohibida ya antes de estrenarse en los estados de Ohio y Pensilvania; una censura que se extendería al resto de estados a partir del año siguiente y hasta mediados de los cincuenta. Pero habría que esperar a principios del siglo XXI para completar la redención de la película, gracias a una restauración llevada a cabo por el MoMA de Nueva York y presentada en el TCM Festival de 2011.

Los motivos para impedir la proyección de la película pueden ser incomprensibles vistos a día de hoy, pero sin duda tanto el argumento como ciertas escenas trasgredían la rígida normativa del Código. Basada en la novela ‘Santuario’, de William Faulkner, ‘Secuestro’ narraba el rapto y la violación de Temple Drake (Miriam Hopkins), nieta de un importante juez de Misisipi, que además era obligada a prostituirse durante su cautiverio. Si a ello le sumamos que la película era tan explícita como permitía la moral de la época, parece increíble que William H. Hays no muriera de un infarto la noche misma del estreno. Así que es obligatorio resaltar la valentía de Benjamin Glazer como productor de un film que llevaría el sello de Paramount Pictures.

Stephen Roberts, director de ‘Secuestro’, tenía en su haber un centenar de cortos del periodo silente y había empezado con largometrajes tras la llegada del cine sonoro. No tendría una carrera muy larga ya que moriría de un infarto en 1936, con 40 años. Una lástima, porque los recursos empleados en ‘Secuestro’ permiten entrever a un director talentoso, conocedor del oficio y de las técnicas narrativas, que podría haber dejado muchas más obras interesantes. Prestad atención al uso del plano picado en la escena de la violación, o a ese intenso duelo de primeros planos entre Temple Drake y su secuestrador. Se diría que hasta el temblor de la cámara juega a favor de una dirección inclemente.

La escena de la violación, por cierto, se cuece a fuego lento mediante un episodio sórdido que tiene lugar en una casa en ruinas a las afueras de la ciudad. Como en las películas de terror clásicas, Drake y uno de sus amantes tienen un accidente en medio del bosque y no les queda otro remedio que aceptar la siniestra hospitalidad de los habitantes de la casa, a cada cual más grotesco. Empieza a llover de manera torrencial, por lo que no hay posibilidad de escapar. El que parece ser el líder de la casa, Trigger (Jack La Rue), va acorralando a Drake con el objetivo de violarla; y, para cuando logra su cometido —a la mañana siguiente y previo asesinato de un joven con retraso mental— el director ya nos ha metido en el cuerpo una desazón que la agresión sexual fuera de plano se encarga de remachar.

'Secuestro' (1933)

Mujer a contracorriente

Habrá quien diga que ‘Secuestro’ tiene su cuota de moralina. Es cierto: Temple Drake recibe un castigo por haberse comportado como una mujer frívola en las primeras escenas, por tontear con más de un hombre y ser la comidilla de la ciudad. También al principio nos enteramos de que ha rechazado la propuesta de matrimonio de su mejor amigo, Stephen Benbow (William Gargan), tildándolo de aburrido. Más tarde, Drake admite que su “naturaleza” le empuja a comportarse de esa manera, como si tuviera que excusarse por su filosofía de vida. Y, al final, es ella quien debe dar el paso de declararse culpable, dando la razón a quienes auguraban que acabaría mal. Porque, aunque actuara en defensa propia, si tuvo que llegar a eso, por algo sería. Que se hubiera portado como Dios manda y nada le habría sucedido.

Bien, es una forma de verlo. Recordemos que, por muy pre-code que fuera la película, todavía estábamos en 1933 y las mujeres estadounidenses tenían derecho a voto desde hacía poco más de una década. Pero creo que hay una lectura más interesante acerca de Temple Drake, y es la fortaleza psicológica de una mujer que vive como quiere, que se acuesta con quien quiere, que salva al pánfilo de Benbow, que mata a su violador y que hasta el penúltimo minuto lucha por mantener intacta su reputación. Drake es un personaje a contracorriente de los estereotipos femeninos de Hollywood. Y aún brilla más en contraste con su pretendiente, que encima de ser un abogado inútil es un verdadero hijo de puta: por no delatar a Drake, casi manda a la horca a un inocente al que se supone debía defender.

Miriam Hopkins realiza una excelente interpretación en un papel que podría haber arruinado su carrera por lo escabroso que era. De hecho, el que iba a hacer de su violador, George Raft, rechazó la oferta porque temía que le ocurriera eso. Su sustituto fue esa mezcla de Humphrey Bogart y Boris Karloff que era Jack La Rue, el hombre nacido con un cigarrillo pegado al labio inferior. Seamos sinceros: La Rue daba miedo. Su parsimonia al acercarse a cámara, al escrutar una escena con la mirada o al humillar a Temple Drake pone los pelos de punta. Cierto es que La Rue no hace nada más que eso, pero lo hace de forma acojonante. Nunca mejor dicho.

Para ser redonda, a ‘Secuestro’ le falta un guion sin agujeros; porque los tiene, y graves. Da la sensación de que se hubiera perdido metraje, de que la copia que ha llegado hasta nuestros días hubiera sido mutilada antes o después de su censura. Ello explicaría los abruptos saltos temporales o la candidez de algunos personajes al llegar los momentos críticos (candidez que afecta al propio Trigger en los segundos previos a ser disparado por Drake). Exceptuando la brutal secuencia de la casa, el resto del guion exige demasiada complicidad, lo que repercute en la calidad del conjunto. Pero al final pesan más las virtudes que los defectos, y el hecho de que fuera censurada por el señor Hays nos anima a seguir reivindicándola.

CALIFICACIÓN
4 estrellas

Ficha técnica (+)

Título original: ‘The Story of Temple Drake’. Dirección: Stephen Roberts. Guion: Oliver H. P. Garrett, basado en la novela ‘Santuario’, de William Faulkner. Reparto: Miriam Hopkins, William Gargan, Jack La Rue, Florence Eldridge, Guy Standing, Irving Pichel, Jobyna Howland, William Collier Jr., Elizabeth Patterson, James Eagles. Duración: 70 minutos. País: Estados Unidos.

Otras críticas

“…un film rutinario que se salva del desastre por el buen hacer de Miriam Hopkins, que ante un reparto tan poco lucido se hace con el protagonismo absoluto de la función sin muchos problemas” (‘El gabinete del Doctor Mabuse’). (+)

“Pese a todos sus defectos, impuestos o no, es una experiencia indiscutiblemente fascinante” (‘Pre-code’). (+)

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