‘Operación Cicerón’ (1952)

‘Operación Cicerón’ (1952)

En 1952, Joseph L. Mankiewicz dirigió ‘Operación Cicerón’, un canónica película de espías que se suele citar entre las más destacadas del género. A favor de Mankiewicz jugaba que el material que tenía entre manos era de primera calidad, ya que se basaba en la historia real de Elyesa Bazna, el ayudante de cámara del embajador británico en Ankara, que quiso hacer negocio como espía nazi en la recta final de la Segunda Guerra Mundial. Los detalles de la operación salieron a la luz en 1950 con la publicación de las memorias de Ludwig Carl Moyzisch, un diplomático alemán que hizo de enlace entre los altos mandos del Tercer Reich y el espía Bazna, al que se le asignó el nombre en clave de Cicerón. El libro de Moyzisch se convirtió en un best seller y la 20th Century Fox de Zanuck no dejó pasar la oportunidad de rentabilizar su éxito en la gran pantalla.

El guion de Michael Wilson (al que contribuyó Mankiewicz, aunque sólo se acreditó como director) respeta en lo esencial las memorias de Moyzisch, pero introduce un trama romántica con una condesa polaca, Anna Staviska, que representa el impulso de Cicerón para vender secretos a los nazis y, a la postre, su perdición, lo que introduce un elemento clave del cine negro: la femme fatale. Como era de esperar, los protagonistas de la historia real quedaron insatisfechos con la película: Moyzisch, porque se le caricaturizó como un subalterno servicial y asustadizo; y Bazna, porque se habían alterado en exceso los hechos (él publicó su versión en 1962 con el libro ‘Yo fui Cicerón’). Ambos intentaron expresar sus opiniones durante el rodaje, pero la Fox les dio amablemente con la puerta en las narices.

Si pasamos por alto su (in)fidelidad histórica (y así debe ser, porque la intención no era rodar un documental sino resaltar el sentido práctico del espía), ‘Operación Cicerón’ funciona como un reloj suizo. El director opta por un estilo marcial, de líneas rectas, sin lugar para las florituras de cámara ni los planos enrevesados. Debe de ser la película en la que más puertas se abren y se cierran, donde más pestillos se echan y se descorren, donde para cambiar una bombilla o revelar unos negativos hay que seguir un protocolo de seguridad. El objetivo es generar tensión en el espectador, y para ello Mankiewicz se apoya en espacios cerrados que en cualquier momento se pueden abrir, ya sean la habitación de una altiva condesa, el despacho de un oficial nazi o una caja fuerte que alberga secretos como para ganar una guerra.

Un espía no tan frío

En este contexto, James Mason se mueve como pez en el agua para encarnar a Cicerón. La voz suave y presuntuosa de Mason es óptima para que su personaje sea frío como el hielo; pero es aquí donde el añadido de la condesa (Danielle Darrieux) adquiere sentido, pues le sirve a Mankiewicz para acentuar las debilidades del espía. Así, aunque al principio da la sensación de estar viendo una historia demasiado tópica —la caricaturización de Moyzisch (Oskar Karlweis) es un signo de alarma— el progresivo deterioro del espía y el mayor peso de las escenas de acción terminan dándole a ‘Operación Cicerón’ el reseñado estatus de referente del género.

Otro aspecto a destacar es la filmación de varias escenas en Ankara y Estambul, lo que indica que la Fox se tomó muy en serio la producción, ya que es una película que se podría haber rodado en estudio sin ningún problema. Ver imágenes de las capitales turcas de los años 50 es algo que debió despertar la curiosidad de los espectadores y que otorga un valor añadido a la atmósfera creada por Mankiewicz, en especial a las escenas nocturnas fotografiadas por Norbert Brodine y orquestadas por Bernard Herrmann. ‘Operación Cicerón’ obtuvo buenas críticas y Mankiewicz fue recompensado con su tercera nominación al Oscar al mejor director, aunque esta vez no pudo hacerse con el premio porque se lo llevó John Ford con ‘El hombre tranquilo’.

CALIFICACIÓN
4 estrellas

Ficha técnica (+)

Título original: ‘5 fingers’. Dirección: Joseph L. Mankiewicz. Guion: Michael Wilson y Joseph L. Mankiewicz, basado en el libro de L. C. Moyzisch. Reparto: James Mason, Danielle Darrieux, Michael Rennie, Walter Hampden, Oskar Karlweis, Herbert Berghof, John Wengraf, Ben Astar, Roger Plowden. Duración: 103 minutos. País: Estados Unidos.

Otras críticas

«La película posee un tono magnífico, con sombrías influencias expresionistas, atmósferas más estáticas y teatrales propias del director y también momentos de suspense típicamente hitchcockianos» (’39 escalones’). (+)

«Mankiewicz se aprovecha de las convenciones genéricas del cine de espías, aliñado con la presencia de un amor fou, para perpetrar una disección de la apolillada clase dirigente que rigió los destinos de Europa y la condujo hasta la hecatombe…» (Juan Ramón Gabriel, ‘Encadenados’). (+)

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