‘Novios’ (1999)

‘Novios’ (1999)

Un sábado por la noche, zapeando, pasas por La 2 y ves que acaba de comenzar una comedia española titulada ‘Novios’. Recuerdas el cartel de la película, protagonizado únicamente por un orgulloso dedo corazón erguido en señal de desprecio; todavía, eso sí, con el anillo nupcial puesto. Ese cartel que en tu día te llamó la atención, pero pensaste: bah, otra españolada, mejor me gasto la paga en ‘El sexto sentido’. Pero ahora estás en el sofá de casa y, como La 2 no interrumpe con anuncios, decides darle una oportunidad. Cuando quieres darte cuenta, te has zampado la película entera y lo mejor es que te ha gustado.

‘Novios’ tiene un punto bizarro, además de un ritmo frenético, sin pausas de ningún tipo, que la hace inexplicablemente atractiva. Es la típica historia de cuernos y otros enredos familiares, con unas interpretaciones histriónicas y una especie de dejadez en el montaje que, sin embargo, le permite respirar con libertad, contagiando esa vitalidad al espectador. Tampoco es que vaya a pasar a la historia del cine –ni a la del propio cine español– pero puede que sí al interesante catálogo de rarezas que ha producido nuestro país.

El primer protagonista es Arturo (Juanjo Puigcorbé), dueño de un restaurante que se ha especializado en la celebración de banquetes de bodas. Arturo se gana bien la vida a costa de manejar el negocio como un pequeño dictador gritón y mujeriego que ha hecho siempre lo que le ha dado la gana. Ello incluye haberle puesto los cuernos en repetidas ocasiones a su mujer, Paz (María Barranco), que los lleva como mejor puede: ignorando la verdad porque intuye que no le iba a gustar conocerla. En definitiva, un matrimonio prácticamente destruido en el que tanto Puigcorbé como Barranco encajan a la perfección por el corte con el que están sesgados sus respectivos perfiles públicos; sobre todo en el caso de Puigcorbé, que es un tío que te cae mal sólo con verlo por la tele aunque luego es posible que sea una buena persona.

Ahora, Arturo se ha encaprichado de una pinche de cocina llamada Cristal (Candela Peña); casi podría ser su padre, razón de más para echar una cana al aire con un cuerpecito joven que le haga olvidar las arrugas de su matrimonio. Cristal, una chica insegura con tendencia a la autodestrucción, de voz rasgada y apariencia frágil, cae sin remedio en los brazos del impetuoso Arturo. Inician una aventura de la que ella se siente culpable; intenta cortar por lo sano, pero Arturo le promete lo típico: que va a dejar a su mujer, que se van a fugar juntos y le va a dar una vida genial. Que la quiere. Y Cristal, que es insegura y frágil, no se ve con las suficientes fuerzas como para llevarle la contraria.

A todo esto aparece Arturito (Juan Diego Botto), el hijo de Arturo, que tiene aspecto de retrasado pero es bueno de corazón. Su candidez contrasta con la poca vergüenza de su padre, lo que llama la atención de Cristal. Se enamoran. Pero Cristal sigue acostándose con Arturo, que no sabe nada sobre las intenciones de los chicos; para él, Arturito es un chico un poco tontito que sólo vale para el atletismo. Eso sí, cuando gana alguna medalla en los campeonatos de marcha, bien que se enorgullece de ser su padre delante de todo aquel que quiera escucharle.

Y así se va enredando la historia, con una Candela Peña muy acertada y un Juan Diego Botto que se queda al borde de dar lástima pero cuyo personaje se acaba soportando. Las escenas de “casi nos pillan”, “nos han pillado”, “nos van a pillar” son tan frescas y divertidas que no parecen tópicas aunque en el fondo lo sean. Y terminas de ver ‘Novios’ pensando que tal vez merecerá la pena detenerse en la próxima película de Joaquim Oristrell que caces por televisión. Por cierto, acabo de recordar que fui a ver otra película suya al cine: ‘Inconscientes’ (2004). Y me gustó todavía más.

CALIFICACIÓN
3 estrellas

Ficha técnica (+)

Título original: ‘Novios’. Dirección y guión: Joaquim Oristrell. Reparto: Candela Peña, Juan Diego Botto, Juanjo Puigcorbé, María Barranco, Karra Elejalde, Francisco Boira. Duración: 111 minutos. País: España.

Otras críticas

“…una comedia agridulce, con algunos puntos de interés (cierta sátira sobre los desmesurados fastos de las bodas, a lo que podría habérsele sacado más punta) y poco más.” (Enrique Colmena, ‘Criticalia’). (+)

Este artículo tiene 2 comentarios
  1. Ana at

    Hola, gracias por la crítica. La quiero ver, me gusta mucho Juan Diego y no recuerdo haberla visto, la encontraré por algún lado de inet?

  2. Víctor Guerrero Author at

    Hola, Ana. He hecho una búsqueda y no está en ninguna plataforma VOD, así que para verla puedes buscarla en algún videoclub o biblioteca. Un saludo.

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