‘Los puentes de Toko-Ri’ (1954)

‘Los puentes de Toko-Ri’ (1954)

Ciclo Grace Kelly (V)

‘Los puentes de Toko-Ri’ se estrenó cuando hacía poco más de un año que había terminado la Guerra de Corea. Fue una contienda bélica frustrante para los Estados Unidos, que tuvieron que conformarse con sellar el histórico armisticio con la Unión Soviética mediante el cual se dividió Corea por el paralelo 38. Una división que se mantiene hoy vigente y que sigue causando dolor y represión a los ciudadanos de ambas mitades.

La película, que no engaña a nadie ni tampoco lo pretende, es un arrebato patriótico ideado por James Michener, escritor habituado a ambientar sus novelas en el océano Pacífico. El objetivo que persigue desde el minuto uno es que el público estadounidense salga orgulloso de la sala no por la calidad del film, sino por los valores nacionalistas y sensibleros que desprende. Apenas hay espacio para alguna tímida crítica al sin sentido de la guerra y al sufrimiento que causa en los sectores más débiles de la sociedad. Migajas de cara a la galería que pasan prácticamente desapercibidas.

El protagonismo de la trama recae en William Holden, que encarna al teniente Harry Brubaker, un piloto de la marina que cada vez tiene más dudas sobre si sobrevivirá a la misión que le han encomendado: destruir los puentes de Toko-Ri, estratégico enclave del ejército comunista. Pese a sus numerosas ausencias del hogar, Brubaker ha logrado formar una familia casándose con la preciosa Nancy (Grace Kelly) y convirtiéndose en el padre de dos hijos que, obviamente, han heredado los rubios genes de su madre. Por ello, Brubaker se plantea si no sería mejor abandonar antes de que su joven esposa se convierta en la viuda más cotizada del barrio.

Holden hace lo que puede en una película que Mark Robson dirige con una apatía alarmante. Es de suponer que el actor se esforzó por meterse en el papel, ya que su propio hermano había fallecido en la Segunda Guerra Mundial a los mandos de un caza. Sin embargo, salvo en las sudorosas escenas intimistas, Holden está más tieso que un maniquí y no transmite ningún tipo de emoción. No es que su personaje esté mal definido, pero quizá le falte humanidad y le sobre decencia.

La sufrida esposa

Grace Kelly tiene poco más de quince minutos en pantalla. A nivel personal, tras estrenar ‘Crimen perfecto’ y ‘La ventana indiscreta’, no cabe duda de que ‘Los puentes de Toko-Ri’ fue un paso atrás en su carrera. Su rol es el de la sufrida esposa de turno que ruega a los dioses para que su marido vuelva a casa sin un rasguño, aunque ella –¡insensata!– se permite un viaje a Tokio para darle una sorpresa. En fin, al menos protagoniza la única escena divertida de la película, cuando una familia japonesa le saca los colores en unos baños públicos. Para los voyeurs, os ahorro la faena: está desnuda pero no se le ve nada de hombros para abajo. Eso sí: ¡qué hombros!

Completa el reparto principal Mickey Rooney, en el arquetípico personaje simpático que tiene un gran corazón pero al que le pierden sus infantiles ataques de rabia. Si su objetivo era hacernos reír y aligerar el peso de la historia, además de dotarla de empatía, el fracaso es estrepitoso. En una escena concreta su comportamiento roza la vergüenza ajena y nos dan ganas de estrujarle el cuello. Y tampoco sentimos ninguna conmoción por el dramático pasado que se esconde tras la envarada pose del almirante Tarrant (Fredric March).

Lo más destacado de ‘Los puentes de Toko-Ri’ son las imágenes aéreas, cuando vemos a los aviones realizando maniobras de formación, o bien despegando desde esas pequeñas pistas de aterrizaje. Son secuencias casi documentales, con escasos fallos de racord, que fueron premiadas con un Oscar a los mejores efectos especiales y una nominación al mejor montaje. Además, la película remonta un poquito en su ultimísimo tramo, cuando escapa –por los pelos– de la artificialidad a la que estaba condenada. En cualquier caso, no compensa.

CALIFICACIÓN
1,5 estrellas

Ficha técnica (+)

Título original: ‘The Bridges at Toko-Ri’. Dirección: Mark Robson. Guión: Valentine Davies, a partir de la novela de James Michener. Reparto: William Holden, Grace Kelly, Fredric March, Mickey Rooney, Robert Strauss, Charles McGraw, Keiko Awaji, Earl Holliman, Richard Shannon, Willis Bouchey. Duración: 99 minutos. País: Estados Unidos.

Otras críticas

“Su propósito no es responder preguntas. Su propósito simplemente es enseñar la determinación, organización y el sacrificio humano que toda guerra requiere” (Bosley Crowther, ‘The New York Times’). (+)

“La espectacularidad de su resolución (…) no impiden que su componente dramático resulte estereotipado hasta la exasperación” (‘Fotogramas’). (+)

Este artículo tiene 4 comentarios
  1. terraxa at

    Pésima crítica.
    La próxima vez mira la película y podrás comentarla sin recurrir a clichés ya gastados.
    Cualquiera que vea la película se da cuenta de la inutilidad de la guerra, los combatientes l pasan de una vida normal al horror en minutos, y combaten angustiados, sin saber qué narices pintan y por qué están ahí (aunque quizá los surcoreanos no opinen lo mismo, quizá ellos SÍ que crean fué útil, a la vista de lo que tienen hacia arriba).
    No hay gloria, no hay ideales:
    “- ¿por qué luchamos?
    – Luchamos porque estamos aquí”
    Eso es todo.

  2. Víctor Guerrero Author at

    Hola Terraxa,

    Te aseguro que vi la película y no me gustó. Hay muchísimas películas que reflexionan con más acierto sobre la inutilidad de la guerra que comentas. Ésta recurre a la sensiblería patriótica sin aportar mucho más que las notables secuencias aéreas. Y tanto William Holden como Grace Kelly realizan unas interpretaciones muy por debajo de lo esperado. Mickey Rooney da dentera. Si a ti te gustó, me parece perfecto y me alegro de que hayas abierto el debate en la zona de comentarios, que para eso está.

    Un saludo.

  3. Eladio at

    A mi la película me dejó la misma opinión que transmite la crítica: personajes hieráticos, clichés ya vistos por todos lados y un aroma propagandístico importante.

    Y completamente de acuerdo en que el papel de Mickey Rooney es muy flojo y recuerda, al menos a mi, al tipo de personaje de Frank Sinatra en ‘De aquí a la eternidad’ pero con muchísimo menos que rascar…

    En fin, gracias por la crítica, muy interesante.

  4. Víctor Guerrero Author at

    Al menos Frank Sinatra tenía algo de dignidad en ‘De aquí a la eternidad’, pero lo de Mickey Rooney en ‘Los puentes de Toko-Ri’ es patético. Gracias por tu comentario, Eladio. Un saludo.

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