Los 10 personajes más icónicos de Kirk Douglas

Los 10 personajes más icónicos de Kirk Douglas

Issur Danielovitch Demsky, más conocido por el nombre artístico de Kirk Douglas, cumplirá 100 años el próximo 9 de diciembre. A día de hoy representa el último vestigio de la edad de oro de Hollywood. Un actor formidable, carismático y temperamental; un hombre hecho de otra pasta que ha sobrevivido a dos guerras mundiales, a un accidente de helicóptero, a una apoplejía y a la sustitución de ambas rodillas en contra de la opinión de los médicos. Por si esto fuera poco, Kirk Douglas siempre ha hecho gala de una lucidez tremenda a la hora de hablar de política o del oficio de actor. Citando al locutor argentino Víctor Hugo Morales, lo primero que le preguntaría si le tuviera delante sería: “¿De qué planeta viniste, Kirk?”.

En este artículo he recopilado los diez personajes más icónicos de la carrera de Kirk Douglas, aunque podría haber incluido algunos más. Diría que sólo Charlton Heston ha encarnado papeles con tanta carga histórica y un éxito tan mayúsculo. Personajes que se han instalado en la memoria colectiva del público, incluso entre aquellos que no han visto las películas o no las recuerdan con detalle. Hagamos pues un repaso, pero hagámoslo con más orgullo que nostalgia: “La gente siempre está hablando del pasado. Dicen que las películas de antes eran mejores, que los actores eran fantásticos. Pero yo no lo creo. Lo único que puedo decir sobre aquellos tiempos es que ya pasaron”.

Muchas felicidades, Kirk. A por los 101.

‘El ídolo de barro’ (Mark Robson, 1949)

Midge Kelly en ‘El ídolo de barro’ (Mark Robson, 1949)

Aunque ya llevaba unas cuantas películas a sus espaldas, ‘El ídolo de barro’ fue la primera en la que tuvo un papel a la altura de su talento. Kirk Douglas era Midge Kelly, un boxeador que partiendo de la nada alcanzaba las más altas cotas del éxito, pero que a su vez debía lidiar con una vida privada tormentosa, rodeado de managers y mujeres que querían aprovecharse de él. Bosley Crowther, el crítico más influyente de la época, escribió lo siguiente en ‘The New York Times’: “Kirk Douglas realiza un buen trabajo, agresivo, con una ligera inclinación a la sobreactuación que divertirá a los fans acérrimos de las peleas”. El actor, de 33 años, recibió su primera nominación al Oscar por esta película. En la ceremonia fue derrotado por Broderick Crawford, protagonista de ‘El político’ (Robert Rossen, 1949).

‘El trompetista’ (Michael Curtiz, 1950)

Rick Martin en ‘El trompetista’ (Michael Curtiz, 1950)

Otro personaje atribulado en la carrera de Kirk Douglas fue Rick Martin, un marginado que sólo conoce un amor: el de su trompeta. Apadrinado por el legendario músico Art Hazzard (Juano Hernández), Rick perfecciona su técnica y es contratado en varias orquestas de jazz. Destaca enseguida por encima de los demás y le llueven las ofertas. Pero la fama y el dinero no lo es todo. No para Rick. Su naturaleza díscola y su necesidad de explorar más allá de los límites convencionales le crearán muchos problemas. Entre ellos estará la relación con dos mujeres interpretadas por Doris Day y Lauren Bacall. La historia de Rick Martin, dirigida por Michael Curtiz, estaba inspirada en la biografía real de Bix Beiderbecke, uno de los grandes innovadores del jazz y figura clave de la época swing.

‘El gran carnaval’ (Billy Wilder, 1951)

Chuck Tatum en ‘El gran carnaval’ (Billy Wilder, 1951)

Uno de los más grandes hijos de puta que se han visto en el cine es Chuck Tatum, periodista implacable, prepotente, capaz de montar un circo alrededor de un hombre que agoniza sin que ello le quite el sueño por las noches. Y, por supuesto, Kirk Douglas lo interpretó con una convicción que pone la piel de gallina. Algo tendría que ver la dirección de Billy Wilder, pero de todas formas quedó claro que Kirk había nacido para papeles como éste. Por entonces, el actor estaba a sueldo de Warner Bros., que lo cedió a la Paramount por 150.000 dólares. El filme no gustó al público ni a la crítica; lógico, pues eran los dos colectivos que más dardos envenenados recibían. Pero hoy en día sería impensable hablar de cine y periodismo sin citar ‘El gran carnaval’.

‘Cautivos del mal’ (Vincente Minnelli, 1952)

Jonathan Shields en ‘Cautivos del mal’ (Vincente Minnelli, 1952)

Si Chuck Tatum era ambicioso, Jonathan Shields no le iba a la zaga. Kirk Douglas era aquí un productor de Hollywood que hacía todo lo posible por convertirse en un magnate temido y respetado; es decir, que seducía, chantajeaba y esclavizaba a aquellos directores, guionistas y actores que se cruzaban en su camino. El coste moral no le importaba, siempre que el éxito material fuera enorme. ¿Una biografía encubierta de David O. Selznick? Más que posible. Lo cierto es que Kirk Douglas fue nominado al Oscar por segunda vez, siendo derrotado por el Gary Cooper de ‘Solo ante el peligro’. Le debió sentar mal teniendo en cuenta que la película ganó los otros seis Oscar a los que optaba. Casi tan mal como no poder liarse con Lana Turner, compañera de reparto, emparejada entonces con Fernando Lamas.

‘20.000 leguas de viaje submarino’ (Richard Fleischer, 1954)

Ned Land en ‘20.000 leguas de viaje submarino’ (Richard Fleischer, 1954)

La novela homónima de Julio Verne fue adaptada al cine por Walt Disney Pictures, con guion de Earl Fenton y dirección de Richard Fleischer. Kirk Douglas era Ned Land, un arponeador que se sumaba a la expedición del capitán Nemo (James Mason) para buscar a la monstruosa ballena que tantas víctimas había causado. Pero, según explica Douglas en su autobiografía, Ned Land era un hombre demasiado sensible para él, y temía que su imagen de macho man pudiera quedar en entredicho por este rodaje. Por eso convenció a Fleischer y a la Disney para incluir una escena inicial en la que su personaje aparece bravuconeando por las calles de San Francisco con una moza en cada brazo. Ahora sí, Ned Land ya estaba preparado para sacarle brillo al arpón y surcar el océano.

‘El loco del pelo rojo’ (Vincente Minnelli, 1956)

Vincent Van Gogh en ‘El loco del pelo rojo’ (Vincente Minnelli, 1956)

De nuevo a las órdenes de Minnelli, esta vez para resucitar a uno de los grandes estandartes del postimpresionismo: Vincent Van Gogh. Y aquí no le faltó ni una pizca de intensidad a su personaje, que recreaba incluso el célebre episodio en el que Van Gogh se cortó la oreja con una cuchilla de afeitar (al parecer, el pequeño Michael Douglas salió llorando de la sala, aterrorizado, porque pensaba que su padre se había cortado la oreja de verdad). Kirk ganó el Globo de Oro por su excelente composición de este pintor loco. Sin embargo, en los Oscar fue derrotado por su compañero Anthony Quinn, que hizo de Paul Gauguin. Fue la tercera y última vez que Douglas estuvo nominado, hasta que en 1996 recibió el Oscar honorífico por el conjunto de su carrera.

‘Senderos de gloria’ (Stanley Kubrick, 1957)

El coronel Dax en ‘Senderos de gloria’ (Stanley Kubrick, 1957)

“Una película realmente buena sobre un tema realmente bueno: la estupidez y la brutalidad de la guerra. Tal como predije, no fue rentable”. Así de sincero se mostraba Kirk Douglas al hablar de ‘Senderos de gloria’, una de las mejores películas que se han hecho nunca acerca de la Primera Guerra Mundial y la primera que rodó para Stanley Kubrick. De hecho, Kirk le dijo a Kubrick que el film “no iba a ganar ni un níquel”, pero que debían rodarla igualmente. Reafirmando esta postura, Kirk dijo en una entrevista que le hicieron en 1969 que “esta película siempre será buena. No tengo que esperar 50 años para saberlo. Lo sé ahora”. Bien, han pasado 60 años desde el estreno y no hay nada que añadir. Hasta Winston Churchill aplaudió la escenificación de la terrible vida en las trincheras.

‘Duelo de titanes’ (John Sturges, 1957)

Doc Holliday en ‘Duelo de titanes’ (John Sturges, 1957)

El western siempre ha ido salpicando la carrera de Kirk Douglas. El actor es muy aficionado a las historias del Salvaje Oeste, por eso le encantó la idea de recrear el mítico tiroteo de O.K. Corral. Su rol era el del no menos mítico Doc Holliday, mientras que Burt Lancaster fue Wyatt Earp. Esta era la segunda vez que Kirk y Burt compartían rodaje (de un total de siete), pero fue aquí cuando cimentaron la amistad que mantuvieron durante décadas. Kirk se tomó tan en serio lo de meterse en la piel de Holliday que incluso planificó las veces que debía toser en cada escena para no resultar cargante (Holliday contrajo la tuberculosis en varias ocasiones). Un detalle que demuestra que, pese a ser un actor de la vieja escuela, Kirk no renunciaba al método de la nueva hornada.

‘Los vikingos’ (Richard Fleischer, 1958)

Einar en ‘Los vikingos’ (Richard Fleischer, 1958)

Cuando el trono de Northumbria queda vacío, el temible guerrero Einar (Kirk Douglas) y el antiguo esclavo Eric (Tony Curtis) se enfrentan para conquistarlo… sin saber que en realidad son hermanos de sangre. Además, en el objetivo de ambos está involucrada la princesa Morgana (Janet Leigh). Para simular su ojo ciego, Kirk tenía que llevar una lente de contacto opaca que le causaba mucho dolor, por lo que sólo podía aguantar unos minutos. Su esfuerzo fue recompensado por el Festival de San Sebastián, que le otorgó el premio al mejor actor compartido con el James Stewart de ‘Vértigo’ (Alfred Hitchcock, 1959). Por lo demás, Douglas siempre se mostró agradecido por haber coincidido en este rodaje con Tony Curtis, a quien dedicó unas palabras muy emotivas cuando murió, el 29 de septiembre de 2010.

‘Espartaco’ (Stanley Kubrick, 1960)

Spartacus en ‘Espartaco’ (Stanley Kubrick, 1960)

Cuarenta años antes de que Russell Crowe triunfara con ‘Gladiator’, Kirk Douglas interpretó al gladiador rebelde Espartaco en su segunda colaboración con Stanley Kubrick. Con toda seguridad, es el personaje más famoso de la carrera de Douglas, ayudado por el hecho de que la película era extraordinaria y de que se repuso infinidad de veces en televisión. En su opinión, el tema principal de la película era… el amor: “El amor predomina de principio a fin: el amor entre Espartaco y Varinia, el amor entre los hombres; la revuelta en sí estaba basada en el amor por la libertad, en un amor por toda la humanidad”. Amores aparte, si ‘Espartaco’ ha pasado a la historia del cine es ser una obra de arte tan gigantesca como los méritos de su protagonista.

Este artículo tiene 1 comentario
  1. Hildy Johnson at

    Adoro a Kirk. Me encantan los diez personajes que has rescatado. Hace nada volví a disfrutar de su Doc Holliday. Es el gran personaje de la película. Qué potentes y complejas las relaciones que construye con Wyatt Earp y con Kate (Jo Van Fleet). Otra cosa que confirmé cuando la volví a ver: ¡qué química existía entre Burt y Kirk!
    ¡Menuda filmografía!

    Beso
    Hildy

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