Joseph L. Mankiewicz y el cinismo ilustrado

Joseph L. Mankiewicz y el cinismo ilustrado

«Se puede afirmar que he vivido el principio, el auge, la cima, el declive y el final del cine sonoro».

Joseph Leo Mankiewicz nació el 11 de febrero de 1909 en la pequeña ciudad de Wilkes-Barre, en el estado de Pensilvania. Su familia tenía una buena posición económica y eso le permitió estudiar en las mejores escuelas. Su padre le envió a Berlín con 19 años para que terminara sus estudios de psiquiatría, pero el contacto con el cine expresionista alemán le atrajo más que la medicina. Así, cuando el ascenso de Hitler le hizo exiliarse a París por su condición de judío, Mankiewicz aceptó la oferta de su hermano Herman para irse a trabajar a Hollywood.

Tras un breve periodo en la Paramount, Mankiewicz fichó por la MGM. Primero ejerció de guionista, obteniendo un Oscar con ‘El enemigo público número 1’ (W.S. Van Dyke, 1934) aunque no pudo recoger el premio porque su nombre no figuró en los créditos. Después intentó que Louis B. Mayer le permitiera dirigir películas, pero el jefe del estudio le dijo que «antes de andar hay que gatear» y limitó sus funciones a las de productor. Mankiewicz pasó siete años en este cargo con dos grandes éxitos: ‘Furia’ (Fritz Lang, 1936) e ‘Historias de Filadelfia’ (George Cukor, 1940). Pero Mayer seguía en sus trece, así que Mankiewicz se hartó y se marchó a la 20th Century Fox.

En la Fox, Mankiewicz pudo sentarse por fin en la butaca de director y dotar a sus películas de una visión elegante pero no exenta de cinismo y crítica social. Tras debutar a la sombra de Lubitsch con ‘El castillo de Dragonwyck’ (1946), Mankiewicz tocó prácticamente todos los géneros, del noir al musical, pasando por la comedia, el melodrama o el western. Y también mantuvo una estrecha relación con la literatura que le llevó a adaptar textos de William Shakespeare, Tennessee Williams o Anthony Shaffer.

Dos Oscars consecutivos

La cima de su carrera llegó en el bienio 1949-1950, cuando se convirtió en el segundo director capaz de ganar el Oscar dos años consecutivos: por ‘Carta a tres esposas’ y ‘Eva al desnudo’. Ésta última podría considerarse su obra maestra, un clásico del séptimo arte en el que Anne Baxter, Bette Davis y George Sanders brillaron con luz propia y donde Mankiewicz retrató las miserias del teatro firmando uno de los mejores guiones de la historia. El declive del director llegaría a partir de ‘Cleopatra’ (1963), un péplum que no pudo recuperar en taquilla su monumental coste de producción.

Aunque siempre huyó de la resignación, Mankiewicz fue un director más bien pesimista, y quizá por eso se retiró pronto: dirigió su última película, ‘La huella’ (1972), con 63 años. No le gustaba el rumbo que había tomado el cine con la nueva ola de directores y —como buen guionista— desconfiaba de quienes se basaban en los artificios técnicos para engatusar al público en lugar de centrarse en la historia. Una vez llegó a decir: «La muerte de Hollywood es Mel Brooks y los efectos especiales. Si Mel Brooks hubiera empezado en mi época, no habría trabajado ni de asistente».

Murió en Bedford, Nueva York, el 5 de febrero de 1993, seis días antes de cumplir 84 años.

Filmografía completa como director

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