‘Irrational Man’ (2015)

‘Irrational Man’ (2015)

A estas alturas no vamos a descubrir que una de las grandes obsesiones de Woody Allen es la literatura rusa, y en concreto la novela psicológica de Fiódor Dostoyevski ‘Crimen y castigo’. De vez en cuando la toma como referencia para sus películas, ya sea para ponerla al servicio del surrealismo puro (‘La última noche de Boris Grushenko’, 1975) o para reflexiones que tienen que ver con el azar y la culpa (‘Match Point’, 2005). En ‘Irrational Man’, Allen escoge de nuevo esta novela como libro de cabecera de su protagonista, un profesor de filosofía que recupera las ganas de vivir ante la perspectiva de cometer un asesinato.

‘Irrational Man’ es sencilla pero funciona como un reloj; es una de esas comedias negras que Allen escribe y dirige con el piloto automático, pero que siempre aterrizan de pie. Un largo primer acto en el que casi no hay acción sirve para presentar a los personajes principales: el depresivo Abe Lucas (Joaquin Phoenix), la alumna aventajada Jill Pollard (Emma Stone) y la frustrada profesora Rita Richards (Parker Posey). Después, el segundo acto: la casualidad, —el azar, el destino— que desencadena el cambio vital de Abe Lucas. Y, para terminar, un tercer acto que cierra el guion con un final clásico pero irreprochable.

¿Por qué funciona tan bien esta estructura tan repetida en la filmografía de Allen? Quizá porque es un director capaz de tocar otros resortes que nos hacen vivir la historia más que verla. Un ejemplo es el uso del suspense: el espectador llega a ponerse del lado del asesino por el placer que supone ocultar un secreto y ver cómo los demás dan palos de ciego intentando descubrirlo. Además, esta broma macabra le sirve al autor para soltar algunas preguntas sobre los asesinatos; por ejemplo, si está justificado matar a una persona en beneficio de la sociedad o si existe el crimen perfecto. En ‘Irrational Man’ hay, por tanto, un evidente toque hitchcockiano.

Corrientes subterráneas

A partir de aquí nos podríamos perder en debates sobre si Woody Allen es un genio por tocar cuestiones tan profundas con un texto tan simple, o si es un plagiador de sí mismo que se repite más que el ajo. A mí, la verdad, sigue sin cansarme. Me puede más su habilidad para construir personajes complejos y plantear verdades incómodas con tanta naturalidad. ‘Irrational Man’ es, en apariencia, una película fresca, ligera, sin grandes pretensiones. Pero bajo esa corteza estética discurre una corriente subterránea que a veces amenaza con salir a la superficie, en forma de metáforas y cínicos diálogos. Allen tiene un don para esto, y ojalá lo siga explotando mientras pueda.

Posdata: aunque me encantaron las interpretaciones de Emma Stone y Joaquin Phoenix, no me gustaría que se olvidara a Parker Posey. Primero, porque lo hace muy bien. Y segundo, porque su personaje, al final, es más valiente que el de Emma Stone. Va hasta el final con todo el equipo, y creo que Allen la dibuja así para revalorizar el concepto de madurez frente a la impetuosa juventud. Es también una forma de que tomemos partido por una de las dos mujeres, y aunque nos inclinemos por el riesgo —porque es una película— Woody sabe bien que la vida es mucho más decepcionante.

CALIFICACIÓN
3,5 estrellas


Ficha técnica (+)

Título original: ‘Irrational Man’. Dirección y guion: Woody Allen. Reparto: Emma Stone, Joaquin Phoenix, Parker Posey, Jamie Blackey. Duración: 96 minutos. País: Estados Unidos.

Otras críticas

«…la película no se hunde por completo en la espesura existencialista, sino que exprime con alegría una risueña amoralidad» (Manuel Yáñez, ‘Fotogramas’). (+)

«Allen quizá se ha relajado en las maneras, pero su ímpetu desestabilizador sigue en buena forma» (Jordi Costa, ‘El País’). (+)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *