‘Herida’ (1992)

‘Herida’ (1992)

El doctor Stephen Fleming (Jeremy Irons) es el ministro de Medio Ambiente del gobierno británico, un brillante político que tiene una vida acomodada y que está cerca de adquirir mayores responsabilidades. Está casado, tiene dos hijos y vive en una mansión de lujo con servicio a su mando. Pero al conocer a Anna Barton (Juliette Binoche), la flamante novia de su hijo, brotará dentro de él una pasión enfermiza que lo llevará a arriesgarlo todo. Anna, una chica traumatizada por el suicidio de su hermano, arrastrará al doctor Fleming a una relación clandestina, con un grado de sumisión recíproco y un amor desesperado, casi violento.

Basado en un libro de la escritora irlandesa Josephine Hart, el argumento de ‘Herida’ fue adaptado al cine por el guionista David Hare (‘Las horas’, ‘El lector’) en uno de sus primeros trabajos para la gran pantalla. Pero el más interesado en realizar la película era el director francés Louis Malle, quien financió su producción atraído por la controversia que podía provocar la historia y por la intensidad de la misma, dos constantes que se venían repitiendo en su cine desde finales de los años cincuenta.

En efecto, ‘Herida’ es un melodrama con todas las letras, y por lo tanto sólo es recomendable para espectadores aficionados al género. Pero hay que apuntar que es un muy buen melodrama; transmite la agónica pasión de los amantes como si pudiéramos sentirla en nuestra propia piel, y el duelo interpretativo entre Jeremy Irons y Juliette Binoche se ve reforzado por la magnífica presencia de Miranda Richardson en el papel de una esposa devastada por la traición.

La carne en el asador

Las acrobáticas escenas de sexo juegan un rol fundamental en la película y no tienen nada de gratuitas; son necesarias para entender hasta qué punto el doctor Fleming y la señorita Barton se pierden en ese laberinto emocional, liberando sus respectivas frustraciones. La frialdad de la puesta en escena de Malle (apartamentos interiores y hoteles de tres estrellas) contrasta con el calor que exhalan los cuerpos desnudos, siendo Irons quien pone toda la carne en el asador (se rumorea que Binoche abandonó el plató en una ocasión porque el actor estaba llegando demasiado lejos).

En cuanto a Miranda Richardson, puede parecer que no está, pero está. En cada escena tiene su cuota de protagonismo, y en el tramo final se convierte en la auténtica reina de la película. El momento apoteósico llega cuando se levanta de la cama y le escupe a su marido una frase demoledora: «Ojalá no nos hubiéramos conocido nunca», justo antes de desnudarse frente a él en un arrebato de celos. El impactante trabajo de Richardson fue premiado con el BAFTA a la mejor actriz de reparto, y con sendas nominaciones a los Oscars y a los Globos de Oro.

Puede que los otros personajes secundarios queden un tanto grises, cuando no directamente caricaturizados, como es el caso del primer novio de Anna, interpretado por Peter Stormare, o el hijo del doctor Fleming (un despistado Rupert Graves). Pero, aun así, la película nunca baja del notable y tiene momentos realmente grandiosos. Me ha recordado a ‘El último tango en París’ (Bernardo Bertolucci, 1972) y a ‘Closer’ (Mike Nichols, 2004), aunque sin la verborrea de esta última. ‘Herida’ es más de imágenes, lágrimas y gemidos que ejemplifican los placeres y las consecuencias de entregarse a un amor obsesivo.

CALIFICACIÓN
4 estrellas

Ficha técnica (+)

Título original: ‘Damage’. Dirección: Louis Malle. Guión: David Hare, basado en la novela homónima de Josephine Hart. Reparto: Juliette Binoche, Jeremy Irons, Miranda Richardson, Rupert Graves, Ian Bannen, Peter Stormare, Gemma Clarke, Julian Fellowes, Leslie Caron. Duración: 111 minutos. Países: Francia y Reino Unido.

Otras críticas

«Inolvidable y vigoroso drama que, utilizando los medios narrativos más clasicistas y ajenos a la estridencia, edifica un preciso tratado de la pasión y muerte a que conduce, de seguro, el deseo llevado hasta sus últimas consecuencias» (Pablo Cerezal, ‘Atchung!’). (+)

Este artículo tiene 1 comentario
  1. Steve at

    ‘Herida’ plasma con acierto lo inevitable en incontrolable de nuestro yo más profundo. Aún conociendo a donde conduce y las consecuencias implacables que conlleva, estamos determinados a, si ese cruce se produce, sumergirnos en él. Nada se puede hacer…

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