Hello, I must be going!

Hello, I must be going!

Después de cinco años y cinco meses, he decidido dejar elCriticon.es

Empecé el 12 de febrero de 2013 empujado por mi afición al cine y por mi necesidad patológica de escribir a todas horas, en cualquier momento, sobre cualquier cosa. Desde entonces he publicado 375 críticas de películas, 28 reportajes y 1 entrevista. En total, más de 400 posts que suponen una media de un post cada 5 días. Creo que he sido bastante regular y eso significa que en este tiempo me lo he pasado muy bien escribiendo sobre cine. Además, gracias a otros cinéfilos, blogueros y escritores, he descubierto muchas películas que desconocía y he depurado un poco mi estilo a la hora de analizarlas. Aún sigo luchando contra los clichés de los críticos amateurs, pero vamos progresando.

La razón por la que dejo elCriticon.es es la misma que la del 99% de quienes abandonan sus blogs: la falta de tiempo. Pero, como suena a excusa barata, voy a ser un poco más preciso.

Desde el principio me puse como objetivo no limitarme a dar mi opinión sobre una película, pues entiendo que eso es solamente una parte de la crítica; esa opinión tiene que estar argumentada, tiene que atender a unas razones honestas y tiene que ayudar al lector a entender la visión que los directores y directoras han querido reflejar. La opinión, digan lo que digan los puristas del gremio, siempre acaba apareciendo, flota en el texto; pero es verdad que debe ocupar un lugar secundario. Y eso conlleva un trabajo de muchas horas, de muchas relecturas, de muchas correcciones y de mucha documentación.

Para que os hagáis una idea: aparte del tiempo que necesito para ver una película (desde una hora y media si es de Woody Allen hasta tres y pico si es de Scorsese), hay que sumar las dos, tres o cuatro horas extras que tardo en escribir, repasar, maquetar y publicar la crítica. Todo depende de lo inspirado que esté. Por supuesto que en mi día a día rara vez tengo tanto tiempo libre seguido, así que a veces empiezo a escribir una crítica el lunes y la termino el domingo. Imagino que sabéis de dónde sale ese tiempo: de horas sin dormir y de huecos inesperados en la agenda. Porque no hay más. Si alguna vez habéis intentado escribir un blog con un mínimo de profesionalidad, sabéis de lo que hablo.

Por otro lado, este lento y a veces desesperante flujo de trabajo provoca la paradoja de que… ¡me quita tiempo para ver películas! No soy de esos cinéfilos obsesivos que necesitan verlo todo, pero en estos cinco años he bajado muchísimo el ritmo. Y ha llegado un momento en el que prefiero ver más películas antes que escribir sobre ellas en un blog que me genera tanta dependencia.

Entonces… ¿es un hasta siempre o es un hasta pronto?, me pregunto. Pues creo que ni una cosa ni la otra. Dudo de que vuelva a escribir en elCriticon.es porque cambiar la filosofía del blog no tendría sentido; sería otra cosa, otro proyecto. Así que, por ese lado, es un hasta siempre. Pero también es un hasta pronto en el sentido de que pienso seguir escribiendo sobre cine; sólo tengo que encontrar una fórmula más manejable o un medio de comunicación que me fiche por un millón de euros al año (ya negociaremos si brutos o netos).

Gracias a todos los que os habéis dejado caer por aquí alguna vez, y especialmente a los que os habéis tomado la molestia de escribir algún comentario o de interactuar en las redes sociales.

Y ahora, como cantaba Groucho Marx: «Hello, I must be going!»

Este artículo tiene 2 comentarios
  1. Pedro at

    Nooo, no lo dejes! Snifff… Podrías ir subiendo críticas sólo de aquellas que te hayan impactado sobremanera, algo que no te obligue a un ritmo determinado, no sé… En fin, confío en que no nos dejes huérfanos, tus letras se echarán de menos, jopetas.

  2. Víctor Guerrero Author at

    Gracias, Pedro! De una forma u otra, volveremos. Y además deberíamos de hacer una terracita o algo, ya tú sabes :)

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