‘Hasta el último hombre’ (2016)

‘Hasta el último hombre’ (2016)

Diez años después de ‘Apocalypto’ (2006), Mel Gibson se ha vuelto a sentar en la butaca de director para rodar ‘Hasta el último hombre’ (2016). Cuesta entender que, en una industria tan proclive a divinizar a sus héroes, nunca antes se hubiera rodado un película biográfica sobre Desmond Doss, el primer objetor de conciencia que recibió la Medalla de Honor de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Doss participó en la batalla de Okinawa, una de las más sangrientas de la Segunda Guerra Mundial, negándose a empuñar ningún arma; y no sólo salió vivo de la contienda, sino que rescató a 75 soldados que agonizaban en las trincheras a merced de los japoneses.

Podría ser que anteriormente otros productores de cine se hubieran echado atrás a la hora de abordar este biopic por la vertiente religiosa del mismo. Y es que la inquebrantable fe de Doss tenía como base los preceptos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, una secta del catolicismo protestante que cumple a rajatabla los Diez Mandamientos (entre ellos, el de «no matarás»). Es decir, que la figura de Doss no podía desligarse de ninguna manera del moralismo religioso, pues sus convicciones eran guiadas por Dios, no porque tuviera una vocación humanitaria. En cierto modo a Doss se le podría calificar de fanático, pues sólo a un loco se le ocurriría ir a la guerra a pecho descubierto (a lo Jesucristo). Y esa es una cuestión que requiere a directores sin complejos, pero también sin escalas de grises.

Más allá de que Gibson haya encontrado en Doss un personaje ideal para difundir sus creencias personales, el protagonista de ‘Hasta el último hombre’ le ha permitido explotar un concepto en el que es un auténtico maestro: la épica. Liberado de cualquier tipo de atadura psicológica —el personaje no duda, no transige, no ve otro camino que no sea el de la Biblia que lleva en su zamarra—, Gibson ha tenido carta blanca para canonizar al héroe con escenas que ponen la piel de gallina y que apenas difieren de la realidad. Llevado en volandas por la estupenda banda sonora de Rupert Gregson-Williams, el Desmond Doss de Gibson (un notable Andrew Garfield) provoca oleadas de emoción cuando se adentra entre el humo para rescatar a más supervivientes, tras rogar al Señor que le deje «salvar a uno más». Siempre uno más.

El infierno de Hacksaw Ridge

La épica de Gibson se cimenta en tres impresionantes secuencias de combate; en especial la primera, cuando la infantería estadounidense inicia un ataque contra los japoneses que resisten en lo alto de Hacksaw Ridge. Es un fragmento largo y sangriento, donde la violencia está totalmente justificada, así como las amputaciones y destripamientos. Gibson está en su salsa (recordemos ‘La pasión de Cristo’) y nos mete de lleno la batalla; es fácil que se nos escapen actos reflejos ante una explosión imprevista o por la tensión generada por un breve silencio. Pero la maestría de Gibson reside en que esta acción trepidante nunca escapa de su control: el espectador siempre sabe qué está ocurriendo, cuánto han avanzado o retrocedido los ejércitos, y cuál es el objetivo del siguiente movimiento. Un chute bestial de adrenalina.

El talón de Aquiles de Gibson en ‘Hasta el último hombre’ es la relación del protagonista con su prometida (Teresa Palmer), que cae en los tópicos más sensibleros. También habría sido mejor macerar un poco más su decisión de enrolarse en el ejército, aunque entonces nos habríamos ido a las tres horas de duración (yo creo que habrían valido la pena). Y sí, hay más defectos, como una fotografía demasiado limpia y perfecta a cargo de Simon Duggan. No es, por tanto, una película redonda. Pero a Gibson sólo le preocupaba transmitir la épica y el efecto inspirador del héroe, y en ambos casos llega a la matrícula de honor. Uno siente el pecho henchido y la cabeza preclara, como si acabara de salvar a decenas de hombres de una muerte segura. Una sensación de la que pocas veces disfrutamos al salir del cine, y menos con un personaje tan plano. Gracias por ello, Mel.

CALIFICACIÓN
4,5 estrellas

Ficha técnica (+)

Título original: ‘Hacksaw Ridge’. Dirección: Mel Gibson. Guion: Robert Schenkkan y Andrew Knight. Reparto: Andrew Garfield, Vince Vaughn, Hugo Weaving, Richard Pyros, Jacob Warner, Milo Gibson, Rachel Griffiths, Teresa Palmer, Sam Worthington. Duración: 139 minutos. Países: Australia y Estados Unidos.

Otras críticas

«…innecesariamente despiadada en ciertos momentos, pero increíblemente eficaz» (Rafa Martín, ‘Las Horas Perdidas’). (+)

«Nadie más que Gibson podría haber hecho una película que ensalza las virtudes de la no violencia y a la vez es lo más bruto que Hollywood ha producido en diez años» (Alejandro Alegré, ‘El Confidencial’). (+)

Este artículo tiene 1 comentario
  1. Películas 2016 at

    Me ha gustado vuestro aporte.

    Mel Gibson captó toda mi atención como director con “Braveheart”, aunque después dejó de llamar mi atención, a pesar de dirigir grandes películas como “Apocalypto” y “La pasión de Cristo” que no llegaron a gustarme lo suficiente. Pero en 2016, la verdad que Gibson se ha superado con una fascinante película, como es “Hasta el último hombre”.

    Tanto el realismo de la crueldad de la guerra, la dirección, el protagonista, un gran argumento inspirado en la fe, esperanza y el esfuerzo; forman una amalgama idónea para una impresionante película.

    Un saludo a tod@s.

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