‘Footloose’ (1984)

‘Footloose’ (1984)

Parece una broma, pero no lo es. Hasta 1979, bailar en el pueblo de Elmore City, Oklahoma, estaba prohibido; imagino que ocurría lo mismo con otras actividades que el reverendo F. R. Johnson consideraba socialmente denigrantes. El guionista Dean Pitchford leyó la noticia de que unos adolescentes habían conseguido derogar la prohibición y fue a Elmore City para documentarse. Al volver a Los Ángeles supo que tenía una historia entre manos y escribió el guion de ‘Footloose’, que a la postre sería la séptima película más taquillera de 1984, multiplicando por diez la inversión inicial de ocho millones de dólares.

Ahora bien, ‘Footloose’ (que se podría traducir por «libre, sin compromisos, sin ataduras») trata un tema más universal que el de esa puritana comunidad religiosa de Oklahoma, como es la rebeldía adolescente; la imperiosa necesidad de contradecir a los adultos para vivir la propia vida. Así, en ‘Footloose’ hallamos ecos de ‘Esplendor en la hierba’ (1961), pero como es lógico el tratamiento que le da Herbert Ross es bastante menos dramático. Sólo así podría mantenerse la suspensión de la incredulidad, porque de otro modo parecería ridículo que los vecinos de un pueblo tuvieran miedo de bailar en plena década de los ochenta.

‘Footloose’ fue el primer gran éxito de Kevin Bacon, que por aquel entonces tenía 26 años pero todavía podía fingir que era un chico de instituto. Con el pelo a lo Sting (The Police era uno de sus grupos favoritos), el rebelde Ren McCormack llega a ese enclave rural desde la moderna Chicago. Y claro, flipa en colores con lo que se encuentra. Pero debemos recalcar que su personaje tiene claroscuros. Primero, no es el típico gallito que puede con todos, sino que le ponen en su sitio más de una vez (las chicas, las primeras). Segundo, no es él quien revoluciona al pueblo por sí solo, sino que es el detonante de una explosión de libertad que ya se había gestado antes de su llegada: sus nuevos amigos serán pueblerinos, pero no son tontos. Y tercero, su triunfo se verá matizado al tener que llegar a un acuerdo con la comunidad.

Alta tensión y bailes sincopados

La energía de Bacon y los bailes sincopados de todo el reparto transmiten vitalidad, ganas de levantarse del sofá y mover los pies, las caderas, los brazos y las pestañas. Pero ‘Footloose’ es una película con menos escenas de baile que otras de la época, y desde luego queda muy lejos de ser un musical. Lo que sí tiene son ciertos momentos de alta tensión. Ejemplos: la emocionante carrera de tractores al ritmo de ‘Holding Out for a Hero’; la violenta pelea de Ariel (Lori Singer) con su novio, Woody (John Laughlin); o la discusión de la misma Ariel con su padre, el reverendo Moore (John Lithgow), que retrotrae de nuevo a ‘Esplendor en la hierba’ y, en concreto, a la escena de Natalie Wood en la bañera.

Por cierto: muy buenas interpretaciones las de los compañeros de reparto de Kevin Bacon, empezando por una Lori Singer que pone todo el atractivo de las teenagers ochenteras al servicio de un personaje bien definido, duro como una piedra. Lo mismo puede decirse de John Lithgow y su reverendo, el cual tiene un pasado lo suficientemente trágico como para hacer creíble su aversión por el baile o cualquier otro tipo de manifestación de alegría. Y, aunque en segundo plano, tanto Dianne Wiest como Chris Penn cumplen en sus respectivos papeles. Así pues, la única manera de que ‘Footloose’ decepcione es que se la considere una película de baile, pues casi no hay coreografías ni una banda sonora cien por cien original. Su intención era ser carismática, enérgica y reivindicativa. Objetivos más que cumplidos.

CALIFICACIÓN
3,5 estrellas

Ficha técnica (+)

Título original: ‘Footloose’. Dirección: Herbert Ross. Guion: Dean Pitchford. Reparto: Kevin Bacon, John Lithgow, Lori Singer, John Laughlin, Dianne Wiest, Chris Penn, Sarah Jessica Parker, Elizabeth Gorcey, Frances Lee McCain. Duración: 107 minutos. País: Estados Unidos.

Otras críticas

«…funciona de maravilla como película juvenil al estilo de ‘Dirty Dancing’ o ‘Flashdance’, pero resulta más profunda al ahondar en ese conflicto generacional y cultural» (Germán Fernández, ‘Cine de los 80’). (+)

Este artículo tiene 2 comentarios
  1. Hildy Johnson at

    Siempre me lo paso bien viendo esta película. Fue también mi descubrimiento de Kevin Bacon. ¿Y qué me dices de Sarah Jessica Parker? Alejada de su actual imagen de icono de la moda y el glamour. Sí, provoca ritmo, buen rollo y vitalidad.

    Reconozco que soy fan de varias películas de Herbert Ross, me divierten y entretienen, las tengo cariño: La gatita y el buho, Sueños de un seductor, Funny lady, Paso decisivo y Magnolias de acero.

    Beso
    Hildy

  2. Víctor Guerrero Author at

    Hola, Hildy. Sí, es todo un puntazo ver a Sarah Jessica Parker con su melena rizada y en un papel de pueblerina, en contraste con los que vendrían después. Respecto a Herbert Ross, creo que no he visto ninguna otra de sus películas. ¡Algún día habrá tiempo para todo… espero!

    Besos.

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