‘Déjame entrar’ (2008)

‘Déjame entrar’ (2008)

‘Déjame entrar’ fue una de las revelaciones del año 2008 ganando más de cuarenta premios alrededor del mundo y triplicando en taquilla los cuatro millones de dólares que costó su producción. Un éxito más que merecido para una película de terror poco corriente y extremadamente sutil de la que se pueden extraer diferentes lecturas acerca de su desenlace.

Oskar (Kare Hedebrant) es un niño de 12 años, hijo de padres separados, que vive en el suburbio de Blackeberg, muy cerca de Estocolmo. Sufre acoso escolar y tiene problemas para relacionarse con otros chicos. Ya desde el inicio vemos que sueña con vengarse de sus acosadores clavándoles un cuchillo en el pecho, pero de momento ni siquiera se atreve a levantarles la voz. Hasta que, una noche, habla por primera vez con su nueva vecina: una chica de su edad que nunca sale de día, huele raro y le anima a ejercer la violencia. Su nombre es Eli (Lina Leandersson) y pronto se revelará como lo que es: una vampira.

El argumento del film se basa en una novela de John Ajvide Lindqvist, quien también se encargó del guión adaptado, y cuenta con la fantástica dirección de Tomas Alfredson (‘El topo’, 2011). Lo que más ayuda a conectar con la historia es la atmósfera creada por Alfredson en Blackeberg, un lugar donde la vida parece estar apagándose poco a poco. Los edificios austeros recuerdan a los que se aún existen en muchas ciudades dormitorio españolas. Por todas partes hace frío y reina un silencio sepulcral, apenas roto por las risotadas de algún borracho perdido. Un ambiente turbio e inquietante al que contribuye de forma decisiva la gélida fotografía del holandés Hoyte Van Hoytema (‘El topo’, ‘Her’).

En ‘Déjame entrar’, por lo tanto, el terror es más psicológico que visceral. Es más una sensación que una emoción; se cuela dentro de ti como si hubieras recibido el mordisco invisible del vampiro que se pasea por el patio de butacas. Por supuesto que hay escenas de sangre, pero están rodadas con un cuidado exquisito, huyendo de la provocación gratuita. Varias de estas escenas se ven de espaldas o de lejos, y aun así causan impresión por detalles como el goteo de la sangre o la propia quietud del entorno. En este sentido, también hay que destacar el uso del sonido como elemento perturbador; por ejemplo, en el rugir de tripas de la vampira, el tamborileo de los dedos del acosador o el agua de la piscina en la que se entrena Oskar.

Lo mejor es que todas estas virtudes estéticas se conjugan a la perfección con un guión bien desarrollado —salvo alguna pequeña falta, como que la niña pase desapercibida para autoridades y vecinos. Asimismo, asistimos a un bonito romance entre dos preadolescentes que buscan su lugar en el mundo, intentando sobreponerse a sus respectivas maldiciones y buscando una justificación a sus actos; puede que no loable, pero sí perfectamente entendible.

Por último, se debe recalcar esa ambigua lectura que ofrece el final de la película —rematada por el mensaje encriptado que sólo ellos conocen— que nos permite recuperar la sana costumbre de debatir sobre lo que acabamos de presenciar. Haciendo la broma fácil, podríamos decir que ‘Déjame entrar’ es una película de la que os costará salir.

CALIFICACIÓN
4 estrellas

Ficha técnica (+)

Título original: ‘Låt den rätte komma in’. Dirección: Tomas Alfredson. Guión: John Ajvide Lindqvist, a partir de su propia novela. Reparto: Kare Hedebrant, Lina Leandersson, Per Ragnar, Henrik Dahl, Karin Bergquist, Peter Carlberg, Ika Nord, Mikael Rahm, Karl-Robert Lindgren, Anders T. Peedu. Duración: 114 minutos. País: Suecia.

Otras críticas

“…perturbadora y oscura pero también poética e inesperadamente tierna” (Jesús León, ‘Blogdecine.com’). (+)

“Resulta admirable la habilidad de Tomas Alfredson para ofrecer un relato tradicional de vampirismo con una sensibilidad contemporánea sin caer en los clichés de la llamada posmodernidad” (‘Nido de Cuervos’). (+)

Este artículo tiene 1 comentario
  1. Francisco at

    Simplemente es una magnífica película, nos transporta a un ambiente gélido en escenas y diálogos, nada que ver con las producciones de Hollywood, este tipo de cine es para gente entendida en el género, sin esos efectos fantasiosos innecesarios que a la gran mayoría les gusta, no todo es un mar de sangre, explosiones espectaculares y caras demoníacas, para realizar una buena película de este tipo. Respecto a la actuación de los niños, simplemente excelente, principalmente la de Lina Leandersson, que se ajusta perfectamente al personaje de la novela, la cual recomiendo también.

    Gracias.

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