‘45 años’ (2015)

‘45 años’ (2015)

Kate y Geoff (Tom Courtenay y Charlotte Rampling) van a celebrar cuarenta y cinco años de feliz matrimonio en compañía de amigos y familiares, en una fiesta que tendrá lugar el próximo sábado. Pero hoy es lunes, y Geoff acaba de recibir una carta que va a resquebrajar la confianza ciega que Kate ha tenido en él durante cuatro décadas y media. La carta dice que ha aparecido el cadáver de una ex novia de Geoff que se cayó a un glaciar en los años sesenta. En principio, Kate no tiene nada que objetar: forma parte del pasado de Geoff, entonces ni siquiera se conocían, y su marido siempre ha sido cariñoso y fiel. Entonces, ¿por qué no deja de hacerse preguntas? ¿Por qué se siente engañada?

Bajo esta premisa arranca ‘45 años’, tercer largometraje escrito y dirigido por Andrew Haigh. Un sutil melodrama acerca de cómo los secretos ocultos de una pareja pueden aflorar en cualquier momento, sacudiendo los cimientos sobre los que han construido su felicidad. No es un tema nuevo, ya se ha tratado muchas veces en el cine y en los telefilmes de sobremesa; pero Haigh lo aborda con una sensibilidad especial, graduando a la perfección la intensidad de los gestos y las palabras. Además, plantea algunas preguntas incómodas acerca de qué se considera infidelidad o qué justificación puede tener un secreto como el que guarda Geoff. Pero lo mejor es que Haigh no da respuestas, porque los personajes no son planos sino que tienen los mismos claroscuros que tendrían en la vida real.

‘45 años’ reflexiona sobre qué es más grave: el hecho mismo o su ocultación. Kate, una mujer intelectual que siempre ha actuado en libertad, se siente ahora más insegura que nunca, porque cuestiona cada una de las decisiones que han tomado juntos; elecciones que parecen condicionadas por el recuerdo de un fantasma, y que van desde los libros que se agolpan en las estanterías hasta por qué no han tenido hijos. ¿Puede una mentira invalidar toda una vida de amor, sexo, viajes, borracheras y conversaciones frente a la chimenea? La pregunta, difícil de por sí, adquiere tintes de tragedia porque ya son viejos y no hay tiempo para rectificar ni puede que tampoco para perdonar.

Terremoto interior

Ni el guion ni la dirección de Andrew Haigh abandonan en ningún momento la sobriedad inicial. Y es que esta era la única forma de llegar hasta las entrañas del matrimonio sin caer en la típica afectación de los citados telefilmes. El ritmo lento y los planos fijos contrastan con el terremoto interior que sufren los protagonistas. Pero eso no quiere decir que estemos ante una película aburrida. Todo lo contrario: ‘45 años’ es un ejemplo de cómo introducir golpes de efecto sin que parezcan forzados o increíbles. Y otro punto a su favor es que los subrayados son mínimos: el espectador ata los cabos por su cuenta, y no hay mayor placer en una película de estas características.

Dejo para el final (porque merecen capítulo aparte) las conmovedoras interpretaciones de Tom Courtenay y Charlotte Rampling. Aunque fue ella quien se llevó los mayores aplausos e incluso la nominación al Oscar a la mejor actriz, el trabajo de Courtenay también es para quitarse el sombrero; es impresionante la manera en que transmite su frustración por no ser joven, por haberse visto obligado a tomar otro camino que, aunque ha sido pleno y dichoso, también ha sido distinto al que le habría gustado tomar. En cuanto a Rampling, los elogios se quedan cortos para ensalzar su actuación en la secuencia de la fiesta, donde los vítores y los discursos románticos apenas disimulan su tristeza y su decepción. Es el colofón a una película que te deja hecho polvo sin que lo notes. Pero es un sufrimiento que merece la pena.

CALIFICACIÓN
4,5 estrellas

Ficha técnica (+)

Título original: ‘45 years’. Dirección: Andrew Haigh. Guion: Andrew Haigh, basado en el relato ‘In Another Country’, de David Constantine. Reparto: Charlotte Rampling, Tom Courtenay, Geraldine James, Dolly Wells, David Sibley, Sam Alexander, Richard Cunningham, Hannah Chalmers. Duración: 95 minutos. País: Reino Unido.

Otras críticas

“Es un buen filme, temperado en su puesta en escena, y un buen texto sobre aquello que nos hace replantearnos nuestra existencia” (Quim Casas, ‘El Periódico’). (+)

“…una pieza de cámara sobre la fragilidad de una relación que, tras nueve lustros, parecía firme y consolidada” (Eulàlia Iglesias, ‘El Confidencial’). (+)

“La genialidad del director reside en el control” (Salvador Llopart, ‘La Vanguardia’). (+)

Este artículo tiene 1 comentario
  1. Hildy Johnson at

    Mi querido Victor, hace poco escribí también sobre ella. Y el sentimiento es el mismo…, también me quedé hecha polvo ante esta historia tan bien contada y tan bien interpretada. Me fascinó la fuerza con que arrasa una figura del pasado… y su presencia continua y fuerte a lo largo de la historia. La película también podría haberse titulado Katia.

    Beso
    Hildy

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